SHIBARI

Siempre he querido ser una Ukétorinín que significa mujer pasiva, recipiente o sumisa y que mi Kizõshà hombre dominante, me ate con cuerdas de color rojo y que sea el más perfecto de los Shibari, no hay nada más bello que ver a una mujer atada de esta forma, cada nudo y cada cuerda tienen su función es un estado psicológico físico y mental, es un juego de poder y es todo un arte hacerlo.
Esta práctica es milenaria nacida en Japón Shibari es el arte de atar a alguien con cuerdas y no necesariamente hacer que este inmovilizado. Kimbaku es el arte y Shibari define la acción. Es una relación maestro-cuerda-sumisa, la energía fluye sobre ciertos puntos del cuerpo que están relacionados con los meridianos energéticos, según la medicina china, incluso su técnica es parecida a la del masaje Shiat su, pues ambos hacen presión en diferentes puntos del cuerpo.
Es visualmente hermoso y estético, el uso erótico del Shibari es solo unos de sus aspectos. Hay sensualidad, vulnerabilidad y fuerza al hacerlo, se necesita mucha habilidad y conocimiento para practicarlo a la perfección, para lograr la belleza visual, Goldman lo compara con el Origami, dice que hay que ser un poco nerd para hacerlo bien y tal vez un poco japonés para hacerlo perfecto.
Las cuerdas que se utilizan son de yute o bambú y tienen que ser muy largas, de unos 12 metros, para que alcancen el cuerpo entero. Hace mucho tiempo los japoneses lo usaban como una forma sutil de tortura, solo podía ser ejecutada y enseñada por guerreros Samurai.
El Shibari es una expresión de poder, de intimidad y resistencia erótica. Aunque su origen viene de una forma de tortura, no es algo cruel ni violento, al contrario es algo vulnerable y bello a la vista, y es todo un arte practicarlo.
CV


Síguenos por Facebook y Twitter










Es una pena que en México no hay foros para este Arte. Por ejemplo, en EUA hay lugares donde se hacen talleres y exposiciones en los que gente muy profesional te va explicando desde detalles de salud, seguridad y estética además de exponer su arte. Creo que en México se confunde al bondage con sadomasoquismo y eso no es justo porque restringe las posibilidades de disfrutarlo de forma más abierta. A nosotros nos encanta, es una práctica que nos da mucho tiempo para entendernos, para vernos estéticos, bellos y jugar con el libido más poderoso, la mente. Y es un orgullo inexplicable cuando terminas de hacer una figura, que a ella le prenda saberse inmóvil y hermosa mientras que a mí me da el placer de ser dominador de una escena como el marco de una gran pintura.
En verdad es un arte, está increible saber qque alguien lo practica por acá, es un juego mental y corporal al mismo tiempo, y esta conjunción siempre lleva a la elevación del espíritu. gracias por escribir.